Alguna vez me dijeron que yo era real solo cuando yo soy, pero para saber quien soy primero tengo que conocer todo aquello que no soy como la inversa proporcional de lo que puedo llegar a ser, porque tristemente me descubro muchas veces siendo alguien que no soy o por lo menos que no quisiera ser lo que ya me hace si quieren de una forma metafísica un ser diferente al que proyecto en el mundo físico, y a través de este mundo físico en combinación con mis sentidos la percepción o el ordenamiento de la información en una plataforma no solo espacial sino temporal puedo afirmar que efectivamente existo y que puedo dar diferentes tintes a ese ordenamiento serial, es decir matices en forma de pensamientos, emociones, instintos y sensaciones, ademas puedo ver que soy contingente, es decir que no encuentro en mi mismo la esencia de mi ser, no existo por mi mismo, y eso se refleja en una constante búsqueda de mi identidad; sintiéndome a fin con elementos exteriores que considero buenos, bellos y justos, pero hay algo mas en este juego que se me impone, esta vacuidad no se sacia nunca en realidad, siempre esta en una constante búsqueda de algo, desde atención hasta del sueño y los alimentos. Nadie esta exento de esta vacuidad ni siquiera los animales aunque si mas exentos de apetencias intelectuales o quizá solo de una percepción temporal mas abstracta, todo este constante vaivén de apetencias que se me imponen ejercen en mi una fuerza tal que se crea algo así como un centro electromagnético, una ruta neural si se quiere, que crea patrones de comportamiento que me obligan a conductas que puedo decir claramente no representan a mi esencia, pero este juego esta tan arraigado que no puedo definir bien que es una mecanicidad y que es una procedencia física que pueda representar toda la metafísica que conforma la esencia, porque desconozco esta, también puede decirse que no existe ninguna esencia y que los seres simplemente existen y ya y podría decirse que no hay manera de discernir en este punto, pero existe la experimentación, y la muerte traería la respuesta a esta encrucijada, pues si lo que llamamos conciencia o presente sigue existiendo después de que nuestro cuerpo material deja de funcionar por completo, se concluiría que efectivamente la esencia de la existencia no esta en el cuerpo sino que fuera de este y toda esta información que organizaba el cerebro era solamente una proyección de algo etéreo, un campo electromagnético que rodea a este y marca las rutas que las bombas de sodio y potasio deben seguir, pero la persona no esta dispuesta a la muerte porque esta aferrada a toda la materia que la rodea y a todo el conjunto de experiencias que ésta despertaba en la conciencia, está aferrada a ese centro electromagnético artificial que se crea a través de la influencia psíquica que en nuestro caso es inevitable por ser seres sociales, pero debido a que los sentidos que son 33 forman gran parte de esta influencia, después de la muerte el poder de esta disminuye enormemente y si existe una esencia se podría vislumbrar mas fácilmente; ahora entonces el problema es atreverse a la muerte vencer el miedo que paraliza la carne, entregarse a una vacuidad que no necesariamente tiene que podrir la carne pero si tiene que vaciar por completo la existencia y ya vacua tiene que aprender a no desear a sentir su propia aniquilación y a satisfacerse con la no existencia, entonces después de que suficiente tiempo lo despoje toda influencia electromagnética podrá entender que los limites de la materia son impuestos por nuestros pensamientos, sabrá que esta cerca cuando pueda permanecer en el presente por mas de diez minutos es decir poder no emitir ningún pensamiento durante este tiempo, entregarse al goce de estar vivo y realmente vacuo; nada diferencia la anatomía de un atleta de alto rendimiento y la mía, mas sin embargo mi cuerpo no puede superar los limites físicos que este si puede debido a que los pensamientos de este y las apetencias que derivaban de estos lo llevaron a entrenar su cuerpo para llevar acabo estas obras inclusive mientras se llevan a cabo lo que se piensa influye directamente en el rendimiento de la tarea que se realiza, y puede cambiarse atleta de alto rendimiento por cualquier tipo de conducta o habilidad o conocimiento que se quiera; son mis pensamientos los que me trajeron hasta donde estoy sea este lugar, incluyendo todos los tintes que nuestra abstracción temporal da a una combinación de características que conforman un lugar en el espacio, el que sea, nadie es responsable de nuestras vidas excepto nosotros mismos, los que por su misma programación siempre tienen algo que decir podrían en este caso decir que hay cosas que pasan por accidente y es completamente cierto como es completamente cierto que para que un accidente pase necesita tiempo y espacio y si nosotros usáramos bien cada segundo proyectando una sucesión de acciones materiales armónicas seria simplemente imposible que nos suceda un accidente, claro que el sabio sabe que el caos armónico existe y es mas divertido, ese mismo de antes que por su configuración siempre tiene algo que decir, dirá ahora que es imposible llevar una vida en donde nigun segundo se desperdicie y toda la superposición en la materia sea tan armónica como las cuatro estaciones de Vivaldi, pero estaría olvidando todo lo que ya se dijo anteriormente, no es imposible simplemente es difícil, aquel que lo reniega esta mas influido de lo que cree, pues esta influencia es la que lo va haciendo cada vez mas difícil, es esta como una bruma la que no nos permite las verdades que están ahí y que simplemente hay que aprender a percibir, como que estamos vivos y que este simple hecho nos da una gama infinita de posibilidades, posibilidades que decidimos vivir o no pero al final son posibilidades que nosotros mismos vamos creando lo queramos o no y es esta naturaleza creadora la que tanto alejamos de nuestra cotidianidad la que tanto nos escondemos porque en nuestro juego social hay muy poco espacio para ella y la intentamos malgastar en este, porque no sabemos como usarla en nosotros mismos porque estamos todos desordenados, pero si dejáramos que la muerte nos ordenase y que la vida presente nos llenase seriamos eso que somos y que tan pocas veces podemos llegar a ser.