Existen momentos inesperados, de verdades tambaleantes que
juegan a caerse simplemente para encontrarse con el suelo...
No es que la puerta
se cayera de golpe
ni que el fuego se hunda
dentro de lo negro
tampoco es un suicidio inasistido
aprendiendo a bailar tango
ni unos pies descalzos
quebrando la montaña
del paisaje de los jueves
ni es un hueso frio
que se tambalea por el bosque
o un niño que cayera
casualmente por el crujir de un árbol
tampoco es un golpe seco
que se baña de niebla y humo
o un grito recién estrenado
no es una caja de música rota
ni un libro carente de sangre
solo es lo que es
un silencio obscuro.
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