lunes, 30 de junio de 2014

Transición

La muerte es un hecho que ha intrigado a los hombres desde tiempos inmemorables, más aun para aquellas civilizaciones antiguas que tenían cierta noción de lo infinito que era el espacio, lo que significa que somos seres finitos en un universo sin fin y con un principio misterioso, algunos teóricos indican que esta noción fue la que nos impulsó a creer en un ser divino, aunque no entraremos en detalle en este tema que no es de nuestro interés o por lo menos no en este artículo que intenta dar, sin pretensión alguna, una explicación física-filosófica para la muerte. Pongo en manos del lector dudar de todo lo que a continuación se explique.
Imaginemos, dos sombras, una circular y una triangular, imaginemos que estas sombras tienen vida y se comunicas entre sí, la sombra circular no es consciente de su figura y menos de la forma triangular de su amigo, es más para estas sombras su mundo es bidimensional, lo que quiere decir que para ellas no existen las formas, si pudieran verse el circulo y el triángulo no verían más que una ínfima línea recta así como verían la misma línea para explicar su mundo bidimensional. Ahora imaginemos que una fuerza imaginaria arranca al círculo de su mundo bidimensional, arranca la sombra de la superficie en la que está proyectada  y la trae al mundo tridimensional en el que vivimos, el circulo se daría cuenta que existen las figuras, que su forma de ver el mundo era limitada, que su amigo no era una línea recta sino tres puntos en donde dos líneas se unen,  en otras palabras entran en la realidad del circulo otras propiedades físicas que no encontraba en su mundo de partículas proyectadas, y no solamente eso sino que también entran en juego otras partículas que no existían en su mundo, como los bossones de higgs, incluso desde mi perspectiva entran también en juego las partículas del tiempo, estas dos son propias de nuestro mundo tridimensional.
Estos bossones de higgs y las partículas de tiempo dan forma a nuestro mundo, pero también son las que nos mantienen encerrados en él,    no nos podemos convertir en sombras, así como no podemos saltar a una cuarta dimensión, por lo menos no a nuestra voluntad, en este punto es donde entra en juego el estado de transición al que llamamos muerte, que desde esta perspectiva física-filosófica, es una transmutación de nuestra conciencia energética de un plano tridimensional a uno de cuatro dimensiones, en donde los bossones y las partículas de tiempo ya no afectan nuestra psique, y seguramente entran en juego otras leyes físicas inimaginables para nosotras así como era inimaginable para la sombra pensar en un mundo lleno de formas y fondos. Y otras partículas que los instrumentos físicos no pueden detectar aun.
Esta teoría explica también el principio de no-localidad de la física cuántica, ya que sin tiempo y sin espacio es posible existir en todos lados al mismo tiempo sin clonarse ni dividirse.
Parece simple esta afirmación en un principio pues solo se habla de nuestra conciencia transmutando a una cuarta dimensión, pero el ser humano no es omniconciente hay que considerar también al inconsciente, esas motivaciones de nuestros comportamientos que no llegan a existir en nosotros como pensamientos lucidos.
Este inconsciente nos afecta en cada una de nuestras lateralidades, recordemos que somos seres psicobiosociales, con nuestro inconsciente biológico –Áreas cerebrales que no utilizamos- y nuestro inconsciente colectivo, además del inconsciente psíquico individual que ya conocemos. Estos tres inconscientes están muy estrechamente unidos, se afectan los unos a los otros, por ejemplo si ampliamos nuestro consciente biológico a través de psicoactivos también se ve afectada nuestra conciencia pudiendo evidenciarse en una forma diferente de pensar. También si ampliamos nuestro consciente psíquico se ve afectado nuestro inconsciente biológico, como personas que mediante meditación y otros ejercicios psíquicos logran diferentes tipos de psicoquinesias. Puede también existir un desequilibro en este sistema como una conciencia muy amplia en cualquier área y un inconsciente muy fuerte en otra como consecuencia. Se induce que también nuestros conscientes están conectados.
En un principio parece extraño hablar de tres conscientes, tres inconscientes y de una conexión entre ellos puesto que la naturaleza de estos no se muestra a simple vista, tenemos que regresar a la física para poder entender un poco más a fondo que es lo que realmente interviene en este sistema que nos compone a totalidad.
Se toma como verdad absoluta que toda la materia está compuesta de átomos y estos a su vez están compuestos de protones, neutrones y electrones, estas tres partículas no solo son materia sino que también pueden bailar en frecuencias de onda creando así fenómenos como el sonido, la luz etc. Etc. Las únicas cosas que no están formadas por estas partículas son la materia obscura y los agujeros negros, me atrevo a decir que estos dos fenómenos están formados por Bossones y Cronotones (partículas de tiempo) solamente.
Cuando los protones, neutrones y electrones se unen por una cohesión electromagnética  también se están uniendo a los Bossones y a los Cronotones (Esto es lógico puesto que la dimensión en la que existen para estar unidos está hecha completamente de Cronotones y Bossones lo que hace imposible que no se unan a estos de alguna manera), de esa forma se crea la materia lo que quiere decir que toda materia está cargada de una energía atómica inimaginable o como ya dijeron por ahí E=MC2 esto nos incluye a nosotros, pero a diferencia de una piedra o de un trozo de uranio nuestra energía electromagnética está viva, y alimenta todo lo que somos, crea un cuerpo biológicamente perfecto, crea una conciencia viva e intelectual a través del pensamiento y en forma de simbiosis entre nuestra especie crea el deseo en nosotros de vivir acompañados.
 De ahí por qué existen tres conscientes y tres inconscientes que están interrelacionados, porque su origen es el mismo, todos son una sola cosa dividida. Energía electromagnética viva. No todos los átomos que nos componen tienen energía electromagnética viva, ese es el origen de nuestros inconscientes ya que no toda la energía que nos compone confluye con la vitalidad que nos fue entregada en la concepción, esto no quiere decir que no podamos aumentar nuestra energía electromagnética viva y hacer que toda nuestra energía confluya con nuestra vitalidad y todo lo que esto implica, si lográramos hacer que la energía irradiada por cada átomo que nos compone  se vitalizara se eliminaría todo inconsciente ya que no existiría una energía discordante, puede que Buda, Jesús o Mahoma  sean un ejemplo de una vitalización total.
Esa energía electromagnética viva que poseemos es la que transmuta de la materia a lo inmaterial en el momento de nuestra muerte pero como ya fue explicado anteriormente está dividida en un sistema, si este sistema no está al menos armonizado parte de la energía no hará consciente su transmutación quedando imprimida en el mundo material.
Esto quiere decir que nuestra vida, el fluir de nuestras partículas uniéndose aleatoriamente a Cronotones es un proceso diseñado para enseñarnos a armonizar cada uno de nuestros conscientes e inconscientes a través no solo de las experiencias agradables que experimentamos sino de cada uno de los acontecimientos que vivimos por más simples o nefastos que puedan parecer. Tenemos que buscar la armonía con nuestro entorno y con todas las formas de energía viva que cohabitan con nosotros en el universo, disfrutar de nuestra naturaleza intelectual con una actitud de constante aprendizaje en cada uno de los segundos que estemos vivos, aprendiendo de la cotidianidad, el dolor y la dicha para ampliar nuestra conciencia psíquica, reflejar en materia nuestra conciencia llevando a hechos reales nuestros aprendizajes. Teniendo siempre en cuenta que toda vía de desarrollo es inmaterial.



1 comentario: